Miguel Ángel Pichetto: “El candidato que le va a ganar a Milei va a salir del peronismo”

Miguel Ángel Pichetto transita la política desde hace casi 45 años, primero en Río Negro, provincia que lo adoptó en la década del ’70 y donde llegó a ser intendente de Sierra Grande, y después a nivel nacional, ocupando cargos de influencia, casi siempre en el ámbito legislativo, como diputado o como senador nacional.
Ligado al peronismo desde el inicio de su carrera, este abogado recibido en 1976, sólo 13 días antes del inicio de la Dictadura, fue una espada clave en el Congreso durante los gobiernos de Carlos Menem, Néstor Kirchner y Cristina Fernández de Kirchner, y sorprendió cuando decidió sumarse como compañero de fórmula de Mauricio Macri en 2019, cuando el entonces presidente perdió la elección con Alberto Fernández.
Sobre su trayectoria, su relación actual con Cristina, sus críticas a Javier Milei y sus perspectivas hacia el electoral 2027 habla en el cuarto capítulo de Cara a Cara, el ciclo audiovisual de entrevistas que se publica de manera semanal en Youtube y la web de Clarín.
-Fue parte de los gobiernos de Néstor y Cristina Kirchner, luego candidato a vicepresidente de Mauricio Macri y hoy diputado del peronismo federal. ¿Fue mutando en el camino o siempre pensó igual?
-Siempre pensé igual. Incluso, mi aporte a la campaña de Macri era una visión más productivista, más peronista, que la incorporé también en todo lo que significó el discurso de campaña. No me arrepiento de eso. Era una coyuntura muy particular, y yo nunca compartí la elección de Alberto Fernández como candidato. Fue una anomalía. Diría que había algo de intuición sobre lo que venía. La política requiere que el poder esté en el lugar que tiene que estar, y el poder siempre lo tuvo la ex presidenta Cristina Kirchner.
-Esa versión de Pichetto como jefe del Senado, en los gobiernos de Cristina, ¿fue su mejor versión, la etapa en la que tuvo mayor influencia?
-También lo fue la etapa que me tocó asumir como presidente del bloque del peronismo en el gobierno de Macri, cuando representaba al conjunto de gobernadores en la búsqueda de acuerdos económicos, de coparticipación. Se llegó a decir que estaban mejor las provincias que el propio gobierno nacional. Pero si tengo que definir la mejor etapa de mi vida política fue cuando desarrollé mi tarea muy joven como intendente de Sierra Grande, en Río Negro. Fue donde aprendí el arte de la política.
-¿Qué recuerdos tiene de esos años como jefe de bloque del Senado?
-Lo veo como una etapa de construcción de consensos. Hubo equivocaciones desde el punto de vista de la mirada de ese tiempo, respecto a que el Senado era una escribanía cuando había un nivel de debate y de intensidad realmente muy alto, con figuras como Ernesto Sanz, por ejemplo.
-Se aprobaba todo bastante rápido…
-Siempre se cumplió con el reglamento, siempre se debatió de cara a la sociedad. El Senado tenía una jerarquía y un nivel de discusión política muy elevado, aun a pesar de las disidencias. Y había un marco de respeto por el otro, nunca hubo barras en las tribunas del Senado.
Miguel Ángel Pichetto, en la nota con Clarín. Foto: Ariel Grinberg.-¿No fue la etapa en la que La Cámpora copaba los palcos?
-Ese fue otro momento. Yo jamás habilité el ingreso de gente a las gradas del Senado. Ni en el momento más candente de la 125, cuando tenía en la puerta del Congreso a más de 150.000 personas. Había respeto por la palabra de cualquier senador que hablara. La incapacidad de dialogar, la visión autoritaria, la mirada destructiva del otro, todo eso es totalmente negativo.
-¿Se puede dialogar con cualquiera?
-No dialogaría con con una alguien nazi o fascista, pero en democracia puedo dialogar con todos. ¿Por qué no?
-¿Cómo es su relación actual con Cristina?
-Es correcta. No hablábamos desde hacía 10 años. Entiendo que ha sido injustamente condenada, y creo que hay fundamentos y motivos para recurrir a un tribunal internacional como lo hizo en su presentación ante la Comisión de Derechos Humanos de Naciones Unidas. Si hubiera una resolución favorable en ese camino, esto tendría marco obligatorio para la Argentina.
-¿No alcanza con las cuatro instancias en las que ella fue condenada en la Justicia nacional?
-Después de la reforma constitucional del ’94, de la incorporación de los tratados internacionales, el Derecho Penal tiene una transconstitucionalización. ¿Qué significa esto? Que los tribunales internacionales, la Comisión Interamericana o la Comisión Nacional de Derechos Humanos de la ONU, a la que Argentina ha adherido, son marco obligatorio para el derecho interno y también para el sistema judicial. No es un hecho que está solamente planteado para la ex presidenta, sino para cualquier ciudadano.
-¿Qué balance hace de su etapa en el macrismo?
-Nunca me afilié al PRO, nunca me puse la camisa celeste sin corbata. Yo mantengo una posición, mantuve siempre una línea de coherencia. Cuando terminó el proceso electoral, seguí teniendo una buena relación de tipo personal con Macri. Hay que darle un reconocimiento a él, llegó desde Boca a la presidencia y nunca utilizó la agresión o la ofensa. Pero la aparición de Milei como un actor nuevo, que para mí tiene una mirada destructiva del sistema político, me hizo volver en una diagonal hacia el peronismo y a trabajar intensamente para que podamos derrotar a este gobierno.
-¿Qué lo distancia de Milei?
-Me distancian la forma y el fondo. Me molesta el estilo, el nivel de agresión a distintos actores de la sociedad, como los periodistas, los políticos opositores o los economistas que piensan distinto. Milei no acepta rendir cuentas, no acepta las críticas. El fondo tampoco lo comparto. Es un modelo económico muy parecido al de (José Alfredo) Martínez de Hoz.
Miguel Ángel Pichetto, en la nota con Clarín. Foto: Ariel Grinberg.-¿No tiene similitudes con el modelo menemista?
-No. Menem logró una estabilización a través de la convertibilidad. Y había una expectativa de crecimiento de determinados sectores de la economía, un espíritu reeleccionista en el año ’94, ’95, que no lo estoy viendo ahora. Hoy hay un proceso de destrucción masiva de los sectores populares. Te despertás a la mañana y aumentó el colectivo, aumentó la luz, aumentó el gas, aumentó el agua y aumentó la nafta. Lo único que no se mueve es el salario.
-Usted no ve un espíritu reeleccionista, pero ¿quién le gana a Milei y de dónde sale ese candidato?
-El candidato que le va a ganar a Milei va a salir del peronismo, va a ser un candidato del sistema. ¿El nombre? Todavía no lo tenemos porque hay un proceso pendiente. Por eso hay que defender la primaria. Sería grave modificar las reglas de juego a 11 meses de la elección. La primaria es un instrumento democrático conveniente de mantener, incluso hasta para el gobierno.
-¿Por qué motivo cree que quieren eliminar la PASO?
-El Gobierno piensa que va a aprovechar el poder que ejerce el Presidente para confeccionar las listas. Siempre que estás en el poder, tenés esa capacidad. El otro tema es que aventa cualquier riesgo respecto al tipo de cambio del dólar. Si hay un resultado adverso en la primaria, puede impactar en la marcha del Gobierno.
-¿No reconoce el fenómeno Milei que lo llevó a ganar la elección de 2023?
-Milei es el producto de una época que va de la mano también de procesos que están ocurriendo en Latinoamérica con otros dirigentes también de la extrema derecha. Pero en su caso aparece también en el marco de una crisis profunda del peronismo, que gobierna del ’19 al ’23. También hay que reconocerle algunos aciertos. No en el ejercicio del Gobierno, sino en la construcción electoral. La dolarización, por ejemplo, como una motivación a una sociedad que venía carcomida por la inflación, que venía lesionada fuertemente también en su poder adquisitivo. Ahí el peronismo tiene que hacer una autocrítica.
-¿Los candidatos son Massa y Kicillof? ¿O hay más nombres?
-Hay otros gobernadores muy importantes, como Gerardo Zamora, que es un hombre que hay que mirar. Ahora es senador, pero viene de un triunfo demoledor en su provincia. Y es un buen administrador. También hay una figura del interior como Sergio Uñac, que tiene una estética interesante.
-¿Y a Massa y Kicillof cómo los ve?
-Los veo a los dos con posibilidades de ser candidatos. Massa es un hombre resiliente, que siempre ha podido superar la adversidad y tiene una voluntad indeclinable de ser, acepta la frustración y va por más. Kicillof viene gobernando una provincia importante y tiene que construir un camino hacia el diálogo con Cristina Fernández de Kirchner. Ese es el elemento central para poder ganar las elecciones. Pero hay otro tema que ayuda al peronismo. La gente sabe, en algún lugar de su memoria y de su corazón, que con los gobiernos peronistas siempre estuvo mejor, y sabe que este gobierno se lleva puesto todo.
Vida sana y natación, pero sin espacios que no llene la política
Miguel Ángel Pichetto, en la nota con Clarín. Foto: Ariel Grinberg.Abogado, Miguel Ángel Pichetto tiene 75 años. Lleva un estilo de vida saludable, aunque reconoce que “no hay espacio que no esté llenado por la política”.
Dice que siempre hizo “gimnasia y natación”, para mantenerse en forma y a modo de esparcimiento. Pero también que no tiene hobbies, más allá de la lectura.
Acaba de terminar una novela policial de un escritor griego que le pareció interesante. Aunque siempre termina cayendo en la misma temática. Ahora está leyendo uno sobre la relación entre Borges y la política, que mezcla con biografías. Sobre su familia, reconoce que “siempre han tenido un nivel de tolerancia extraordinario”.
Pichetto entiende la política como un lugar en el que se tiene que saber convivir con la derrota y la frustración. “Si no estás preparado para el fracaso, no hagas política. Tenés que poder soportar los cuestionamientos, la piel dura”, resume.
“Hay pocos momentos de felicidad extrema. Cuando un presidente es electo, lo llevan en contramano por Avenida de Mayo tirándole flores y papelitos. Cuando se va, termina en Comodoro Py”, grafica.
Y da un anticipo sobre lo que viene: “Hay una adrenalina en esto, que tiene que ver con el hecho de vivir con pasión lo que hago. Así será hasta el último día. El año que viene termino mi mandato como diputado: me parece que hay un ciclo cumplido“.
Fuente: www.clarin.com



